Yo me quebré una pata y me llevaron al hospital gatuno para ver qué podían hacer. Las alternativas: operar y poner fierro o amputar. Afortunadamente mis humanos se decidieron por el fierro. Asi que ahora tengo dos pernos en la rodilla izquierda. Y como si nada. 





2 comentarios
Pobrecito ,precioso ,pero vas a ver que te pones bien y después ni te vas ha acordar que eso,mi suegra tiene un fierro en la rodilla hace años y esta de lo más bien.Claro no es gato ,pero tu tienes las ventaja de siete vidas que te respaldan
Cariños
Lena
La verdad es me quebré la pata hace ya 4 años, me quedó medio tiesa, pero igual corro y salto.