Curioseando por la red entré a visitar a una de mis fans, cuando me topo con que me pasó el testigo, meme o como le digan, sobre mis obsesiones. En vista y considerando que los gatos no tenemos obsesiones, sino que somos extremadamente prolijos y de hábitos firmes, me es bastante difícil seguir la bolita, pero en aras del ejercicio de reflexión y de la simpatía de mi interlocutora, haré el esfuerzo.
1) No sé si califica en obsesión, pero debo mantener mi blondo pelaje limpio y brillante, por lo que le dedico un tiempo respetable a acicalarme. Dicho, esto, igual prefiero que me pasen la aspiradora. Es más rápido y me masajea de forma encantadora.
2) En mis momentos de frustración, nada mejor que patear la alfombra. Miro a mi humano dejándole claro mi desprecio, me derrumbo en una esquina de la alfombra del comedor (de costado), tomo la esquina y la comienzo a patear con furia. En realidad quiero deshilacharla, pero es un comienzo. Si me siguen molestando, tomo mi conejito de peluche y trato de sacarle lo que le queda de nariz (los ojos ya los despaché).
3) No es una obsesion mía, sino que de mi señora, la Mota. Pero como el blog es de los 3, igual la agrego: ella tiene un leoncito de peluche, que originalmente era mío y que pasó a su posesión cuando llegó a casa, cuando tenía alrededor de 2 meses (por ahí anda dando vueltas una foto donde se comparan los tamaños de ambos). La cosa es que tras operarla para que no tuviera más gatitos, esta mujer se obsesionó con el león y jura que es uno de nuestros hijos. Así que en las noches, especialmente de invierno, a eso de las 3 o 4 de la mañana, toma el león y lo comienza a pasear por todo el departamento, al tiempo que maúlla lastimeramente (sonando como si estuviera bajo el agua, porque está sujetando al bicho con el hocico).
4) No puedo evitarlo. Si veo a mi humano en la cama, debo echarme a su lado y amasarle el sobaco. No sé qué tiene, pero es muy rico :).
5) Los zapatos de parada de mi humano, no los resisto. Si hasta me las ingenio para sacarlos de su estuche para poder meter mi nariz dentro.
6) Ah! otra de mi señora. No se resiste al dedito. O sea, cualquier humano que se le acerque y le muestre el dedo índice, será olisqueado y lamido. Realmente chiflada.
7) Una de mi hija, la Manchita: no puede ver el fondo del plato de comida. Puede que haya comida suficiente, pero si ve el fondo del plato, comienza a gritar, a perseguir a nuestros humanos, y básicamente volverlos locos hasta que se dignen a tapar el espacio con más pelets.
8) Uno antiguo. Todo debía tener mi olor. Incluyendo la casaca del papá de mi humano. No puedo imaginar de dónde sacaba tanta orina… Bueno, creo que con eso es más que suficiente. Ahora sólo queda pasar el bicho este, asi que se lo dejo a Pilota, Michao y Michi.




4 comentarios
Hola….soy Mariposa, recien tengo 4 meses pero me encanta lavarle las orejas a mi primo Cucholín ( de 6 años)…….no creo que sea una absecion….solo me encanta…MIAU!
Run Run, corrí a leer tus manías, supe de inmediato que eras un maniático, como un digno rey.
Un arrumaco,
Petra
A nolsotros nos encanta jugar con el agua, comer a cada rato, que nos sirvan la comida a pesar de que nuestros platos tengan comida, tambien nos gusta dormir en las camas, sillones, en el jardìn, y que nos llenen de besos…
Pues el mio odia el ruido dela aspiradora y le tiene miedo,se esconde cuando la encendemos. jajaja.