MADRE POR PARTIDA DOBLE
Cuando se agotan las posibilidades de
embarazo, muchas parejas deciden adoptar. El alivio posterior
es tan grande que en algunas se obra el milagro del hijo
biológico.
Cuando habían cerrado definitivamente un capítulo,
el de la paternidad biológica, la naturaleza les da una tremenda
noticia. Y de un día para otro, sin buscarlo, se dan cuenta
de que están esperando guagua. ¿La felicidad y tranquilidad
de adoptar a un niño relaja tanto a los padres que permite
tener un hijo sin la ayuda de un tratamiento?
Aunque los médicos buscan siempre una
explicación científica al problema de la infertilidad, estos
casos se repiten con bastante frecuencia. Está comprobado que
el estrés y la enorme presión social por lograr la paternidad
contribuyen significativamente con este problema. Dos familias
nos contaron abiertamente su historia. En ellas hay consenso:
si no hubiera sido por la adopción, nunca hubieran logrado un
embarazo.
FRANCISCO GUZMáN Y DANIELA VARELA: "NO
HAY NINGUNA DIFERENCIA" Cuando se casaron, sabían que
tendrían problemas para tener hijos. El doctor se los
advirtió. La adopción, entonces, no era un tema lejano para
Daniela Varela (30), parvularia, y Francisco Guzmán (35),
ingeniero comercial. -Después de estar un año en
tratamiento, el doctor me dijo que el paso siguiente era la
fertilización in vitro. Yo dije no, no estoy dispuesta a eso,
hasta aquí no más llegamos. En enero de 1995 y luego de
tres años de matrimonio, adoptaron a Francisca. Y cuando la
niña cumplió nueves meses, Daniela quedó embarazada. A los
tres meses perdió esa guagua y tres meses después de esa
fecha, quedó embarazada nuevamente. El médico no se explica
qué pasó e incluso le dijo con su primera pérdida: "Daniela,
esto es un milagro y los milagros no se repiten". Martín tiene
hoy siete meses.
-¿Qué consejos darías a quienes pasan
por la misma situación? -Es natural agotar todas las
posibilidades, pero hay que tener muy claro cuál es tu fin y
los medios para lograrlo, porque muchas veces si estás
angustiada vas transando y a la larga te sientes mal contigo
misma. En el minuto en que yo dije no sigo, me saqué un peso
de encima... Martín es un regalo de la Francisca, es un premio
por el cariño que le entregamos.
MARTITA SERANI Y GONZALO RAMíREZ: "NO
SE PUEDE ESPERAR ETERNAMENTE" Para Martita Serani (31),
banquetera, y Gonzalo Ramírez (36), ingeniero civil, el no
haber podido tener hijos al comienzo de su matrimonio fue una
prueba dura pero crecedora. -El hecho de que los dos
tuviéramos problemas ayudó a que nos entendiéramos y
apoyáramos. En el otro caso se tiende a echar la culpa. Fue
una etapa de consolidación más que de problemas -explica
Gonzalo. Durante un par de años se sometieron a diversos
tratamientos, incluso se trasladaron desde Iquique a Santiago
para estar más cerca de la clínica y doctores. Comenzó así un
tiempo bastante agotador. -(Gonzalo) Me tuve que operar
tres veces, imagínate lo que es ese desgaste. La infertilidad
masculina es poco estudiada, por lo que los hombres no nos
atrevemos a contar el problema. Pasaba el tiempo -incluso
cambiaron de doctor- y no había resultados.Durante unas vacaciones conversaron por primera vez
sobre la adopción. Al año siguiente recibieron a Gonzalo (2
años), después de seis años de matrimonio. Chochos están con el tercer Gonzalo Ramírez de la
familia. -(Gonzalo) Gonzalito es bien parecido a la familia
de nosotros. Me he sentido un papá muy involucrado con mi
hijo, no he esperado que crezca para estar con él, sino desde
chico. Tan fascinados estaban con la experiencia que cuando
preparaban los papeles para adoptar un segundo niño,
descubrieron que Martita estaba esperando
guagua. -(Martita) Nosotros atribuimos a que Dios quiso que
adoptáramos primero y después tuviéramos una guagua biológica.
Fue un plan claro. Es la única explicación que
tenemos. -¿Cómo han sido las dos
experiencias? -(Martita) Se olvida que es un niño
adoptado. Es hijo tuyo y punto. No tengo ninguna duda de que a
esta guagua no la voy a querer más o menos. Va a ser
exactamente igual de hijo que Gonzalito, no veo ninguna
diferencia. Según Martita y Gonzalo, la adopción es la
clave para las parejas infertiles. Cuando los tratamientos no
dan resultados, cuando se agota un camino, se abre una
puerta.
DOCTOR RICARDO POMMER: EL RELAJO ES
REAL El doctor Ricardo Pommer, quien dirigió la unidad
de fertilización in vitro y fertilización asistida de la
Clínica Las Nieves, diferencia claramente lo que es
infertilidad (una patología que sufre el catorce por ciento de
la población y potencialmente tiene cura mientras una mujer
tenga ovulos y un hombre espermios) y esterilidad (incapacidad
absoluta de poder tener un hijo en forma natural). Las
palabras nunca o siempre en medicina no existen, según su
opinión, por lo que hay que ver caso a caso. Camino errado
de tratamiento, tiempo de exposición al embarazo muy corto, un
handicap reproductivo bajo de cualquiera de los integrantes de
la familia que necesitaban un mayor tiempo de exposición al
embarazo y estrés son las explicaciones más frecuentes que
Pommer atribuye para que una pareja luego de adoptar logre un
embarazo. -Se ha demostrado que el estrés puede llevar a
cambios de conducta en la pareja y hace que la frecuencia de
relaciones sexuales sean cada vez más lejanas. Además puede
provocar un aumento de la prolactina (hormona), lo que hace
que una mujer no ovule. Al adoptar se relajan y se empiezan a
usar las ventanas fértiles. |