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Donación de óvulos
ADOPTAR LA MITAD DE UN HIJO 


 

El óvulo donado es fertilizado in vitro por los espermios de un hombre sano, instante que se observa en esta micrografía.

Las mujeres que carecen de ovarios pueden engendrar un hijo de su pareja y vivir la experiencia de dar a luz gracias al proceso de adopción de óvulos. Este procedimiento se realiza desde hace más de una década en Chile, pero es prácticamente desconocido.



Hasta hace algunos años, una mujer que no contaba con óvulos, ya fuese por ausencia de ovarios o porque alguna patología destruyó sus óvulos, quedaba condenada a no ser madre jamás, aunque su útero fuese capaz de albergar a un embrión. En estos casos, la fertilización in vitro (FIV) tampoco servía de ayuda. Hoy en día, las parejas que sufren este problema cuentan con la alternativa de la ovodonación, es decir, la ciencia les brinda la posibilidad de ser padres adoptando los ovocitos de otra mujer.

En la fecundación natural un grupo de espermios concluye su viaje en dirección al óvulo. Sólo uno logrará entrar en él y entregar su carga genética.

Ya sea por consideraciones de tipo ético o religioso, para un cierto grupo de la sociedad esta forma de apoyo médico a quienes buscan desesperadamente un hijo propio resulta poco aceptable, ya que ven en estas técnicas sólo una fría manipulación de la vida. Sin embargo, para los científicos dedicados al tema la ovodonación constituye un altruista acto de amor, en el cual "una mano ayuda a otra mano".

Un canal de televisión está exhibiendo en nuestro país una teleserie titulada El Clon, con la que se ha puesto en el tapete el problema ético de la manipulación genética y sus implicancias. Erróneamente, la serie muestra el tema de la clonación humana como un proceso relativamente simple de realizar y, más aún, fácil de llegar a concretarse en un embarazo y luego en un ser vivo sano. Lo más grave de su argumento es que el experimento se realizó a través de la utilización no autorizada de los gametos de una paciente que estaba siendo sometida a un tratamiento de fertilización. Si se suma la experiencia del médico italiano Severino Antinori -empeñado en lograr el primer clon humano-, quien asegura que ya hay una futura madre embarazada con más de dos meses de gestación, resulta comprensible que las voces disidentes se alcen con mayor fuerza aún para condenar este tipo de asistencia a la infertilidad.

Gran parte del rechazo, sin embargo, surge del desconocimiento sobre la complejidad de estos procedimientos y de la desconfianza en la ética de quienes los realizan. Sobre este punto, en un texto de su autoría, titulado "Consideraciones médicas e implicancias ético legales de la reproducción asistida en Chile", el doctor Fernando Zegers, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de la Clínica Las Condes, expresa: "A la mujer infértil, hoy la ciencia le permite parir, al moribundo, hoy la ciencia le permite vivir. Para algunos, la ciencia y la tecnología moderna los hizo escépticos de una existencia divina. Para otros, la acción divina persiste, siendo el hombre, con su inteligencia y creciente sabiduría, una expresión más de la presencia de un ordenador superior". 

ACEPTO REGALAR MIS OVULOS

En países como Estados Unidos y en naciones europeas la ovodonación se realiza con donantes pagadas que cobran alrededor de 5.000 dólares por entregar sus células reproductoras. Toda la información necesaria se puede obtener a través de Internet, simplemente buscando por medio de las palabras "donación de óvulos". Sitios web norteamericanos tales como www.eggdonation.com ofrecen, incluso, rebajas especiales en hoteles para las personas que llegan desde otros lugares. 

La ovodonación permite a la pareja vivir el proceso del embarazo y del parto. Tras nueve meses de gestación, toda mujer asume al niño como su hijo verdadero.

En Chile, en cambio, la realidad es muy diferente, ya que no se aceptan donaciones a cambio de dinero, y todo procedimiento de fertilización asistida está sujeto a estrictas normas de ética médica, a pesar de no existir legislación al respecto. La voz reguladora en nuestro país surge solamente de la Sociedad Chilena de Fertilidad. Así, en los centros dedicados a esta área de la medicina, que no son más de cinco -tres en Santiago y dos en provincia-, los óvulos donados provienen de mujeres que están siendo sometidas a técnicas de FIV. Tras la estimulación hormonal, necesaria para que sus ovarios produzcan una cantidad de ovocitos suficientes para ser fertilizados in vitro, en muchas de estas pacientes el número de huevos extraídos es mayor que el requerido para lograr la cantidad de embriones -no más de tres- que luego serán transferidos a su útero. En estos casos, se pide la autorización, informada y por escrito, de ella y su pareja, para donar dicho remanente a quienes no cuentan con células reproductivas femeninas. La receptora y la donante no se conocen entre sí y, a su vez, la donante jamás sabrá si sus óvulos llegaron a procrear un nuevo ser.

Si la respuesta es negativa, los ovocitos sobrantes pueden tener dos destinos: ser utilizados en investigación, o bien, se fertilizan con los gametos masculinos del esposo, y si llegan a convertirse en pronúcleos se pueden criopreservar (congelar) para ser utilizados a futuro por la misma pareja. 

Al hablar en términos descriptivos, esta técnica aparece como un acto frío, en el que la venida al mundo de un nuevo ser pasa por una transacción. Sin embargo, la esencia misma de lo que este acto conlleva merece una apreciación más reflexiva. El doctor Zegers plantea en su texto que "la donación de gametos es un genuino acto de bondad, de entregar algo de sí, sin esperar agradecimientos". Agrega que "el proceso de adoptar un gameto requiere de la misma humildad y renuncia y pasa por el mismo dolor y alegría que al adoptar un niño ya nacido". 

Varias son las razones que pueden frustrar la maternidad debido a carencia de óvulos. Los doctores Luigi Devoto, director de la Unidad de Medicina Reproductiva de la Universidad de Chile y del Hospital Clínico San Borja-Arriarán, y Ricardo Pommer, director del programa de reproducción asistida de ese mismo centro, explican que entre ellas se deben considerar diversos factores.

La menopausia precoz, entendida antes de los 40 años, ya sea espontánea o como consecuencia de intervenciones quirúrgicas es el primero de ellos. Un buen número de mujeres que solicitan gametos donados han llegado a la menopausia antes de los 30 años, la que puede deberse a una serie de enfermedades autoinmunes que producen una reducción del número de ovocitos. En este tipo de patologías se advierte la existencia de ciertos anticuerpos que reconocen como extrañas a las células del propio organismo, entre ellas a las del ovario, lo que genera una destrucción de los folículos.

Los doctores Luigi Devoto y Ricardo Pommer (de pie) tienen a su cargo el programa de fertilización asistida en el Hospital San Borja-Arriarán.

Otra causa es el síndrome de Tunner, enfermedad diagnosticable desde la niñez. Debido a la falta de un cromosoma X, los ovarios son fibróticos, y por ello, no tienen óvulos a lo largo de toda la vida. Si no reciben tratamiento, estas pacientes no desarrollan sus características sexuales secundarias, tales como crecimiento de las mamas o del vello pubiano, aunque su apariencia es absolutamente femenina. 

Otro grupo importante lo constituyen quienes han sido sometidas a quimioterapia o radioterapia por diversos tipos de cáncer, lo cual destruye la población folicular. 

También las mujeres mayores de 40 años, aunque tengan menstruación normal, deben ser consideradas. Por su edad, la reserva ovárica es de mala calidad, lo que dificulta la fertilización y la implantación. Finalmente, la menopausia normal es otra razón. La vida actual hace que muchas personas formen pareja en etapas más avanzadas de la vida y lleguen tarde al momento reproductivo. En estos casos se debe considerar su estado de salud, ya que la gestación no es recomendable en casos de hipertensión, diabetes u obesidad.

HIJO DE MI MARIDO

El milagro de poder llevar en el vientre a un hijo de su cónyuge es una posibilidad que se brinda a la esposa infértil desde hace unos diez años. En los inicios de los 90, la medicina empezó a contar con los medicamentos necesarios para preparar el útero y generar así una buena receptividad endometrial. Estos fármacos permiten manejar el ciclo menstrual y generar un nuevo endometrio. Con ello, aumentan las posibilidades de implantación de los embriones. 

"Nosotros estimulamos preferentemente a las pacientes de entre 25 y 30 años para que sean donantes", explica el doctor Luigi Devoto, quien agrega que en este procedimiento la tasa de éxito, que es cercana al 50%, se ve favorecida en relación a la FIV, ya que los ovocitos provienen de personas más jóvenes. Se debe recordar que el paso de los años influye en los ovarios, pero no en el útero. Mientras los óvulos se hacen viejos, la matriz no envejece, pudiendo sobrellevar un embarazo a cualquier edad.

Los óvulos que no se donan son fertilizados in vitro y criopreservados en estado de pronúcleos. 

"Para mí, la ovodonación entra en el mismo contexto que un programa de media-adopción -manifiesta el doctor Pommer-. Ese es mi concepto y creo que es así como uno debe sentirlo. Se trata de un programa destinado a solucionar un problema a parejas que no buscaron su enfermedad y que necesitan ayuda".

El especialista expresa su gran satisfacción al colaborar en la formación de futuras familias. Explica que en casos como los mencionados hay sólo dos caminos: adoptar un niño, "lo que constituye una alternativa maravillosa con la cual concuerdo plenamente", o adoptar un ovocito, lo cual permitirá a la mujer engendrar un hijo que llevará la carga genética de su marido. "La paciente vive la experiencia de ser madre exactamente igual desde el día cero. Ella dará vida al ser que lleva en el vientre, podrá vivir su maternidad en plenitud y después, experimentará la lactancia. También su entorno social disfrutará la vivencia. A su vez, quien ha pasado los 40 años no corre tanto riesgo genético. En estos casos, una mano ayuda a la otra", concluye el experto.

En Chile, entre 1989 y 1995 se constituyeron más de 170 familias a través de adopción de espermios, y otras 52 por medio de la adopción de óvulos.
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TRATAMIENTOS ACTUALES POR FERTILIZACION ASISTIDA EN CHILE< o mayor problema un ¿representa Sinfónica, Orquesta la de crisis>

Fertilización in vitro (FIV)
Método: Se administran hormonas a la paciente para gatillar una superovulación. Luego, se aspiran los óvulos y se unen con los espermios de su pareja en el laboratorio. El embrión resultante es transferido al útero.
Tasa de éxito: 30% a 40% según el origen de la infertilidad.
Valor en clínicas: $ 2.500.000 a 4.000.000 aprox.

Transferencia de gametos a la trompa 
(GIFT, Gamete intrafallopian transfer)
Método: Utilizando un laparoscopio se insertan ovocitos y esperma directamente en la trompa de Falopio. Cualquier embrión resultante viaja naturalmente hacia el útero. (Este procedimiento es aceptado por la Iglesia Católica).
Tasa de éxito: 45% según el origen de la infertilidad.
Valor en clínicas: $3.000.000 a 4.000.000 aprox. 

Inyección intracitoplásmica de espermatozoides 
(ICSI, Intracytoplasmic sperm injection)
Método: Se inyecta un solo espermatozoide en un óvulo. El embrión resultante es transferido al útero. Esta técnica ha ayudado a superar un gran número de problemas de infertilidad de origen masculino.
Tasa de éxito: 30-35%
Valor en clínicas: $ 4.000.000 a 5.000.000 aprox.
Recolección de óvulos inmaduros
Método: En un vuelco de la FIV convencional, se recogen huevos inmaduros en los ovarios, se cultivan en el laboratorio, se fertilizan y finalmente los embriones son transferidos al útero.
Técnica en desarrollo

Ovodonación
Método: Los huevos de una donante se fertilizan en el laboratorio con los espermios del marido de la paciente receptora. El embrión resultante es transferido al útero de ésta.
Tasa de éxito: Cercana al 50%
Valor en clínicas: $ 1.500.000 a 2.000.000 aprox.

Donación de espermatozoides
Método: Es un tratamiento de FIV en el cual el óvulo es fertilizado con espermios de un donante. El embrión es transferido al útero. En el Hospital San Borja-Arriarán las células masculinas utilizadas provienen exclusivamente de bancos de espermios norteamericanos. No se aceptan donantes locales pagados. Importar ocho cargas tiene un costo de US$ 1.700 dólares.
Tasa de éxito: 20-25% por cada carga de intento
Valor en clínicas: US$ 2.500 a 3.500 dólares


TRATAMIENTO GRATUITO< o mayor problema un ¿representa Sinfónica, Orquesta la de crisis>

En clínicas privadas, acceder a la medicina reproductiva tiene un alto costo. La suma por un tratamiento de adopción de gametos bordea el millón quinientos mil pesos. Sin embargo, en el Hospital San-Borja Arriarán las personas de escasos recursos pertenecientes al Fondo Nacional de Salud, Fonasa, pueden optar a la gratuidad del Estado en todo tipo de procedimientos de fertilización asistida si son pacientes institucionales. 
Los particulares también pueden beneficiarse de este programa, que se realiza en el hospital a través del Instituto de Investigaciones Materno-Infantil, Idimi, de la Universidad de Chile. El costo es aproximadamente un 40% más bajo que en clínicas privadas. El doctor Devoto aclara que este centro realiza anualmente alrededor de 15 tratamientos de ovodonación. Las solicitudes han aumentado notablemente en el último tiempo, e incluso han llegado interesados de Perú y Bolivia. A la fecha, hay un total de 30 parejas en lista de espera.

 

Ruth Melgarejo S.

 

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