Revisando mails me dí cuenta que piden bastante una receta de cómo hacer que gatos que ya viven en una casa reciban de buen grado a recién llegados.

Como ustedes saben, esto me sucedió a mi. Así que les voy contar parte del secreto.
Por supuesto que los primeros días los pasé encerrado junto a mis hermanos en una pieza.

Pero al tercer día -cuando ya se nos había quitado un poco el olor de la calle- nos empezaron a pasar por el cuerpo una gasa estéril que previamente habían sobado contra las mejillas de los tíos Run-run- Mota y Manchita. Así empezamos a oler a ellos.

Eso se repitió varios días. Hasta que al final, la misma gasa que habían pasado por ellos y luego por nosotros… la restregaron por todo su cuerpo. Y así quedamos todos oliendo a todos… y así nadie se enoja. 😆