27 octubre, 2020

18 años de vida

Mi cumpleaños del 16 de abril pasó algo desapercibido. Otra vez, me tocó que alguien de nuestra manada se fuera al día siguiente de mi aniversario de llegada a este mundo.

Pero esta vez fue mi hija… se fue el mismo día que mi marido gatuno Run-run. Humana estaba muy atenta, y la escuché decir varias veces que sentía que la revoltosa de mi hija se iría en la misma fecha… y así fue. Las dos la acompañamos en sus últimos minutos.

Y bueno… aquí estoy… viva. Con algo de resfrío crónico, con los mismos fierros en mi mano izquierda y rodilla izquierda. Sorda. Y parece que ya no veo muy bien. Y humanos dicen que estoy más delgada. 

Pero a mí me queda cuerda aún.. y bastante, todavía juego. Hace unos días le eché una espantada al gatorrista gigante ese de Brom. Y me encanta salir a pasillear cuando humana bota basura.

Y… no puedo evitar preguntarme si también decidiré irme un 17 de abril…

Mota de 18 años.