Mi cumpleaños del 16 de abril pasó algo desapercibido. Otra vez, me tocó que alguien de nuestra manada se fuera al día siguiente de mi aniversario de llegada a este mundo.

Pero esta vez fue mi hija… se fue el mismo día que mi marido gatuno Run-run. Humana estaba muy atenta, y la escuché decir varias veces que sentía que la revoltosa de mi hija se iría en la misma fecha… y así fue. Las dos la acompañamos en sus últimos minutos.

Y bueno… aquí estoy… viva. Con algo de resfrío crónico, con los mismos fierros en mi mano izquierda y rodilla izquierda. Sorda. Y parece que ya no veo muy bien. Y humanos dicen que estoy más delgada. 

Pero a mí me queda cuerda aún.. y bastante, todavía juego. Hace unos días le eché una espantada al gatorrista gigante ese de Brom. Y me encanta salir a pasillear cuando humana bota basura.

Y… no puedo evitar preguntarme si también decidiré irme un 17 de abril…

Mota de 18 años.