Decidí irme 6 años justos después de mi padre… esperé a que humana estuviera en casa, para dormirme acompañada por ella y mi madre. Humana me vio nacer, me cuidó tras mi accidente -hasta que volví a caminar-, y hoy me acompañó hasta mi último respiro.

Ya estaba cansada… gracias por quererme. Quiero que me recuerden como la gata top que fui siempre.

Manchita en su esplendor