La verdad…. el año pasado a estas alturas… no pensé que seguiría acompañando a humana por mucho más tiempo.

La vejez no me ha tratado muy bien que digamos, estoy bastante sorda… mi madre está mejor que yo.

Estoy muy flaca… y como hacía tanto calor, me saqué el pelo a tirones. Pero aquí estoy… ya no me queda nada de mi esplendor de gata top… pero así es la vida. Eso sí que a mi personalidad arrolladora no renuncio!

Cumpleañera.