Hace unos días nuestra humana llegó con una bolsita con unos palos de un olor delicioso. Algo de santo decía, de no sé que lugar de este planeta. Mi padre y el gatorrista destrozaron la bolsa donde venía y la etiqueta, así que no les puedo decir exactamente qué era. Yo sólo sé que quiero más y quiero poder pasarlo por todo mi pelaje. Cool