Crochet

Hace muuuuchos muchos años mi madre me enseñó a tejer con el crochet o ganchillo. Como era -y soy- un tanto atravesada para mis cosas, aprendí empuñando el crochet, en vez de tomarlo como se estila. Me costaba más, pero me servía para hacerle ropa a mis muñecas :lol:.

Luego la abuela de unos primos me pedía que le ayudara a destejer pedazos de tejido de máquina, con los que hacíamos ovillos de distintos colores. Con ellos la Naná tejía cosas para la casa. Recuerdo haber pasado tardes enteras al sol del invierno, sentada al lado de su mecedora, ovillando y ovillando. Mi recompensa eran unos pequeños ovillos para tejer yo. Años después me encontré con que de alguna manera me quedé con sus crochet más finos. Y aún los sigo usando.
Siempre digo que es ella la que me trasmitió la paciencia y el amor por los tejidos finos y delicados. Era una bella abuela, de esas de pelo blanco, moño con horquillas y gomina de pepas de membrillos, sentada en una mecedora de mimbre de Chimbarongo.

He tejido 3 cubrecamas, dos para plaza y media, y otro de 2 plazas. Me lo tomo con calma, puedo demorarme un par de años en tejer uno. Esta es una foto del último que tejí, en pitilla cruda. Como pueden ver, a los felinos de casa les gusta.

Hace años me dio por hacer cuellos, me topé con una revista maravillosa, con hartos patrones. ¡Los hice casi todos! Más abajó dejé el link para descargarla, junto a otros links.

Aquí hay fotos de los cuellos que hice:

PATRONES DE CROCHET

Por ahora dejo tres links, unas páginas del antiguo libro de Teresa de Dillmont, “Labores para señoras”, los patrones de los cuellos, y un libro en japonés, con muuuchos puntos distintos.

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