Vida consciente VIII, la ciudad

Caminas por la ciudad? Por el duro asfalto, las veredas de hormigón, de baldosas? Caminas por calles sin árboles, llenas de vehículos de todo tipo?
Transitas por calle bulliciosas y te sumerges en el tren subterráneo, atestado de gente y olores y ruidos?
Pues aún en ese ambiente, toma conciencia de tus sensaciones, de como responde tu cuerpo a cada estímulo. Te has dado cuenta que caminar sobre asfalto no es igual a hacerlo sobre baldosas o adocreto?
Pon atención a tu diálogo mental mientras te vas cruzando con distintas personas y situaciones. Qué te dices a tí mismo? Cuántos juicios por minuto se te suben a la mente al estar en una multitud? Que esa persona es fea, la otra gorda, la otra muy delgada, la otra sucia, o muy maquillada… y un largo etcétera.
Cuánto discutes con el momento? Diciéndote que no deberías estar ahí, o que esa persona no debería maquillarse tanto, o comer tanto, o hablar tan fuerte… Que tal si en vez de discutir y juzgar, sólo observas tus sensaciones? Siéntete caminando, siente cuan distinta es una calle de otra, en su pavimento, veredas, ruidos, colores, aire. Siente tu cuerpo al subir y bajar escaleras, o al cruzar un lugar ventoso… sientes tus sensaciones físicas al cruzarte con personas. No te hagas caso a lo que te dices, sólo siente.
Si te molestan los ruidos fuertes, busca una sensación física habitual en tí… la conoces? A mí me se me encoge el corazón.
Entraste a un espacio que no te gusta, tuviste una señal de alerta, la conoces? La mía es un escalofrío que sube por la espalda.
Te molesta un olor? Cuál es tu sensación física en ese momento?
Te incomoda la vibra de alguien, qué sientes?

Camina en tiempo presente, en el aquí y ahora, no te pierdas el momento. Te puede sorprender un bello rayo de sol, o una sonrisa amable, o alguien irradiando felicidad, o un delicioso aroma, o una mascota saludando, un niño riendo, o una flor hermosa en medio del cemento.
Y lo más importante, te puedes sorprender sintiéndote bien en medio de un caos.

Camina, y besa a la tierra con tus pies, aún a través del cemento.

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