No te adaptes a lo que no te hace feliz.

No te adaptes al rechazo, a la falta de pasión, a la ignorancia, a no tener tiempo para amar, a la indiferencia. No te adaptes a las supuestas soluciones que te da el mundo, a las noticias que miras, a lo que crees que está predeterminado, o que es así porque nunca fue de otra manera. No te adaptes a la comodidad que te deja tan lejos de la consciencia física, mental, emocional y espiritual. No te adaptes a la mediocridad de lo que crees no puede ser de otra manera. No te adaptes a la mediocridad. Muévete de tu propia mediocridad, toma acción y escucha lo que la vida te dice de ti, a través de los otros.

No te adaptes a tu victimismo, porque en ese lugar estás adaptándote a lo que tú crees como victimario. No te adaptes al entorno tóxico para demostrar que el mundo te hace mal. No te adaptes a las pantallas, porque en esa adaptación estás perdiendo tu propia conexión. No juegues al capricho, juega a conocerte a ti mismo justo en ese instante que tanta distracción necesitas. No te adaptes a que el otro siempre tiene que comprenderte porque tú no tienes aún el tiempo para comprender. No te adaptes al estrés, vívelo si quieres un rato, pero no te adaptes. No te adaptes a la enfermedad.

No te adaptes al concepto de que el cuerpo no importa, porque tu cuerpo es la TIERRA, porque tu cuerpo cuenta tu historia, porque te está sosteniendo en este instante, porque todos los mensajes de tus creencias se expresan a través de él, porque todas las emociones que ocultas habitan cada célula. Porque en tu cuerpo está la propia evolución. Porque experimentas a través de él los sentidos que te hacen saborear la vida. No te adaptes al concepto de que está mal ésta emoción y la otra no, no te adaptes a deshumanizarte, no te adaptes a no permitirte hablar con el corazón de lo que te está pasando.

No te adaptes a juzgar al otro por lo que está diciendo. Intégralo, porque todo forma parte de ti. Y si no puedes integrarlo, mírate a ti. No te adaptes a las medias verdades, a las mentiras, porque en tus medias verdades y en tus secretos te adaptas a las mentiras y secretos del mismo mundo. No te adaptes a las miles de terapias que hay, todo cambia permanentemente, por un rato tal vez sea necesario, luego sólo tú puedes cambiar y es esto que te llevará a la sanación y a dejar de pedir. Cuando te des amor, todo te dará amor, y lo que no, ya no te importará. No te adaptes a sentir lástima por nadie, porque así lastimas.

No te adaptes a lo que no te hace feliz. EVOLUCIONA.

Sé adaptable al cambio, sé vulnerable y al mismo tiempo fuerte, sé permeable al amor y cuídalo. Déjate transformar por éste. En los grandes cambios es necesario estar entero, emocionalmente sano para permitirte sentir y evacuar lo que sea necesario, para permitirte sostener desde el Ser. Es necesario estar mentalmente claro, para que tengas un buen discernimiento y seas atento a lo que sabes que no trae integridad. Es necesario estar físicamente fuerte para poder crear en salud el nuevo mundo. Es necesario estar espiritualmente sabio, para poder enfocarte sólo en el amor.


Autora: Che Manita
 
 
 
 
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