La rabia. Mi rabia


la rabia simple del hombre silvestre,
la rabia bomba, la rabia de muerte,
la rabia imperio asesino de niños,
la rabia se me ha podrido el cariño,
la rabia madre, por Dios, tengo frío,
la rabia es mío, eso es mío, sólo mío,
la rabia bebo pero no me mojo,
la rabia miedo a perder el manojo,
la rabia hijo zapato de tierra,
la rabia dame o te hago la guerra,
la rabia todo tiene su momento,
la rabia el grito se lo lleva el viento,
la rabia el oro sobre la conciencia,
la rabia —coño— paciencia, paciencia.
La rabia es mi vocación.

(Días y flores, Silvio Rodríguez)

Rabia, rabia… sí, esa rabia, esa que llevo en mis entrañas, y esa que es mi motor profundo de vida, esa que me hace pararme cuando me derrumbo, y esa que me hace la sanadora que soy, porque empodero a quienes guío.

Esa rabia que se convierte en ira casi asesina si tocan a alguien muy querido. Rabia de guerrera, rabia de rebelde, de reformadora, de insurrecta. MI RABIA.

Ayer caí en una situación creada por mí. Las advertencias volaron, mi intuición me lo gritó… y aún así no hice caso de mí misma. Y me expuse… a pesar de dos tropezones previos.
Por supuesto que ocurrió lo que yo suponía… y lo que no quería.

Entonces me inundó la rabia, como hacía tiempo que no la sentía. Esa rabia que conozco y que me incendia, que me impulsa a desquitarme de alguna manera. Esa rabia que he aprendido a domesticar, a querer y a amar en mí, pues es la que me salva a veces. Esa rabia que ahora vivo compasivamente dentro de mí.

Esa rabia… anoche me incendió, me quemó por dentro. Fui consciente de cada sensación física, en todo mi cuerpo, mientras sentía mi aura como un solo y gran incendio, quemando, arrasando… fuego en mi estómago, ardor en mi cara, en mis brazos, presión en mi cabeza… mientras hablaba con mi amiga. Fueron horas de sentirme y observarme, sin bloquear las sensaciones, las visiones… aplicando Sat Nam Rasayan a este presente furioso.

Permitir, permitir, permitir…

Tomé un té, comí algo, y la pequeña brujilla me abrazó como si nada… wow!! Entendí que estaba experimentando esta emoción primigenia de manera tan consciente, y sin juzgar, que ella no se asustó como otras veces! Yo no estaba luchando contra mi emoción, simplemente la dejé ser, por eso no me miró con ojos de plato como otras veces. La incomoda el conflicto, el juicio hacia la emoción negativa, no la emoción en sí.

Y seguí sintiendo el fuego dentro de mí, el ardor, el rubor extremo en mi rostro y brazos, la presión en la cabeza. Observando mi rabia, en total consciencia. A ratos intentaba formular descargos hacia el vecino con quien tropecé, pero se devolvían. Intentos de garabatos, insultos, descalificaciones… todas volvían hacia mí. Claro, si soy yo quien creé la situación. No tengo a quien quejarme, a quien acusar. Soy yo la responsable. La única. Y soy Una con Todo.

Dormí a saltos, con ataques de ira que me despertaron a ratos. Sueños inquietos con tanto fuego dentro de mí. Ya está bajando la intensidad del incendio…

Y hoy al despertar recordé a Adyashanti, diciendo que era posible vivir una emoción negativa sin entrar en un estado de separación. Así estoy viviendo este instante… sin juicio, sin separación, sin división interna. Vivo mi rabia, desde mí y hacia mí.

Toda una experiencia vivir tan conscientemente mi rabia, sumado al regalo de la calma de la pequeña.

Mi lección: hacer caso de los avisos de mi instinto!

Namasté!

 

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5 comentarios

  1. Hola, te sigo desde hace algún tiempo, por esas cosas de la vida compartimos un muy breve tiempo… figlio. Yo te recuerdo, tú no a mí. La veces que te leo me causas cierta envidia como haz podido explorarte, reconocerte, mirarte, encontrarte.

    Algún día acudiré a ti, a la sanadora, la curandera…

    Solange

  2. Gracias por tus comentarios… si te veo, seguro me acuerdo de tí.
    Un abrazo!

  3. hola Brujita,
    la enseñanza es seguir a piedra la intuición, pero como frenamos la furia? la escalada? si el actuar con rabia es lógicamente correcto dentro de nuestra humanidad, casi merecido.
    Saludos

  4. como frenamos una escalada si corre sangre en nuestro inferior y es mas heavy frente a una injusticia

  5. Descarga la furia de alguna manera. Escribe y quema, patea o golpea un cojín, rompe algo.

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