EL NACIMIENTO DE HULK

Escrito el 6 de abril de 2013

Los recuerdos se me cruzan. No tengo noción de época, sistema planetario, ni tampoco entiendo sobre las especies involucradas.

Sé que esta historia es de eones atrás, pero no tan antigua como las de los ángeles encerrados.

La he ido develando y recordando para limpiar karma en Hulk y en mí. Nuestra historia en común.

Los primeros recuerdos fueron un ser con forma de un escarabajo erguido, de un azul iridiscente. Lo veía frente a una gran masa de crías, o huevos. Él tiene el recuerdo que era una guardería, y que no pudo defenderla en una guerra, por eso hasta hoy guarda una tristeza tremenda que le aflora por los poros, junto a la necesidad de cuidar y proteger a quienes ama.

Pasaron meses antes de volver a ver algo de la historia. Primero me llegó que Hulk cruza el tiempo, y entendí parte de su historia. Pero no me explicaba de donde venía.

Entonces un día, intentando desenredar la historia con ayuda de Ayla, empecé a ver al escarabajo azul cuidando una guardería, era como en la serie V, una sala enorme llena de huevos.

Me vi a mi como un ser femenino tipo Jabba the Hutt, preñada de cientos de seres de otra especie, no de la mía. Siento un rechazo hacia el estado, pues es un experimento genético. La incomodidad es tan brutal como cuando sentí la magia con animales vivos de la Polinesia.

Me siento pariendo seres extraños a mí, pero no entiendo aún qué relación tiene con el escarabajo azul.

Semanas después, comentando con Ayla parte de estas escenas, la pequeña brujilla preguntó de qué hablábamos. Le contesté que de una vida pasada de un amigo… y entonces ella dijo que tenía una imagen de un insecto azul en su mente, señalando su 7° chakra, ¡Veía el escarabajo! Seguimos hablando con Ayla, y la brujilla agregó que tenía más mapas de insectos en su mente y describió una mariposa.

Y entonces empezamos a desenredar la historia. Con el dato anexo de que la pequeña fue uno de los ingenieros genéticos de entonces.

Casi como en una película de ciencia ficción, o mucho más allá que eso, vimos que había una guerra interplanetaria. Que en ese planeta se resistió hasta el último, que era una guerra bestial, y que intentaban detener una invasión de nanobots de última generación, los que se alimentaban de las emociones negativas de seres vivos.

En un intento desesperado de defensa, tanto de las especies de ese planeta como de muchos otros, los ingenieros genéticos clonaron células de la parte agresiva y territorial de los guerreros escarabajos azules. Esos clones fueron incubados en otra especie, en mis congéneres, todas tipo Jabba. Yo y otras féminas parimos miles de seres clones de la parte agresiva de los escarabajos. Fueron seres instintivos, territoriales, agresivos en caso de necesidad, rabiosos, guerreros básicos. Hulks… aunque ahí con forma de escarabajos erguidos.

Esos Hulks eran reintegrados a su escarabajo original, pero la reinserción nunca funcionó del todo. Se sentían incómodos, extraños, y las partes luchaban entre sí: el clon territorial y el escarabajo original.
Los escarabajos eran una raza pacífica.

Fue una medida desesperada…

Los nanobots venían de otro universo paralelo, no eran tecnología conocida, eran más bien instrumentos psíquicos que tecnológicos. Era necesario detenerlos a cualquier costo.

Pero no pudimos… hubo un cruce de universo, los nanobots se derramaron sobre nosotros, y no hubo forma de detenerlos. Las guarderías, la civilización de los escarabajos, el planeta entero, fue arrasado.

Otras razas con mayor tecnología vinieron a intentar reparar el daño, pero ya era tarde. El cruce estaba hecho, y el ordeñar las emociones negativas de otras razas se hizo realidad en este universo.

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